Fanfic Koi Suru Bou Kun

Proyecto Challengers!

martes, 3 de junio de 2014

Parte Hot en "Memorias de una Geisha" (novela)

Perdón, no pude evitar mi morbocidad para publicar este estracto de pasión (el único creo positivo, los demás son por así decirlo asquerosos :/ o demasiado puros que no llegan a seer pasionales) y bueno, aquí va:


>> Por esa época, un hombre llamado Yasuda Akira, que había aparecido en todas las revistas debido al éxito que había tenido un nuevo tipo de luces de bicicleta que él había inventado, empezó a venir regularmente a Gion. No era recibido en la Casa de Té Ichiriki, y, probablemente, tampoco hubiera podido pagárselo, pero aparecía tres o cuatro noches a la semana en una pequeña casa de té llamada Tatematsu, en Tominagacho, un distrito de Gion que no estaba lejos de nuestra okiya. Primero lo conocí en un banquete, una noche en la primavera de 1939, cuando yo tenía diecinueve años. Él era mucho más joven que el resto de los hombres a su alrededor, probablemente no pasaba de treinta, de modo que en cuanto entré en la habitación me fije en él. Tenía la misma dignidad del Presidente. Lo encontré muy atractivo, con las mangas de la camisa remangadas y la chaqueta del traje en el suelo detrás de él. Durante un momento me quedé mirando a un hombre de edad que estaba sentado a su lado. Levantó los palillos con un trozo de tofu asado y se los metió en una boca que no podía estar más abierta, lo cual me hizo pensar en una puerta que se abre de par en par para que entre lentamente una tortuga. Por el contrario, casi me desmayo al ver el brazo elegante y musculoso de Yasuda-san llevándose a la boca, sensualmente entreabierta, un trozo de carne.

Hice la ronda de hombre en hombre y cuando llegué junto a él me presenté, y él me dijo:
—Espero que me perdone.
—¿Perdonarle qué? —le pregunté.
—He sido un grosero —me contestó—. No he podido quitarle ojo en toda la noche.

Dejándome llevar de un impulso, eché mano al tarjetero bordado que llevaba debajo del obi y discretamente saqué una tarjeta y se la di. Las geishas siempre llevan encima tarjetas de visita, igual que los hombres de negocios. Las mías eran muy pequeñas, como la mitad del tamaño de una tarjeta de visita normal, y llevaban caligrafiadas en el pesado papel de arroz del que estaban hechas sólo dos palabras «Gion» y «Sayuri». Era primavera, de modo que llevaba unas tarjetas que tenían el fondo decorado con una colorida rama de ciruelo en flor. Yasuda se la quedó mirando un momento antes de guardársela en el bolsillo de la camisa. Me daba la sensación de que ninguna palabra que dijéramos habría sido más elocuente que esta sencilla interacción, de modo que le hice una reverencia y pasé a hablar con el siguiente. Desde ese día, Yasuda-san empezó a solicitar mi compañía en la Casa de Té Tatematsu todas las semanas. Nunca pude ir con la frecuencia con la que él quería. Pero como unos tres meses después de conocernos, una tarde apareció con un kimono de regalo. Me sentí muy halagada, aunque, en realidad, no era una prenda muy sofisticada —estaba tejida en una seda de no muy buena calidad con unos colores bastante chillones y un vulgar estampado de flores y mariposas. Quería que me lo pusiera para él alguna vez, y le prometí hacerlo. Pero cuando volví a la okiya esa noche, Mamita me vio subir con el paquete y me lo arrebató para ver su contenido. Sonrió despectivamente al ver el kimono y dijo que no permitiría que me vieran con algo tan poco atractivo puesto. Y al día siguiente lo vendió.

Cuando me enteré de lo que había hecho, le dije con la máxima claridad de la que fui capaz que aquel kimono era un regalo que me habían hecho a mí, no a la okiya, y que no estaba bien que lo hubiera vendido.

—Ciertamente era tuyo —me respondió—. Pero tú eres la hija de la okiya. Lo que pertenece a la okiya te pertenece a ti, pero a la inversa también.

Me enfadé tanto con Mamita que no podía ni mirarla. En cuanto a Yasuda-san, a quien le habría gustado verme con el kimono, le dije que debido a los colores y al estampado de mariposas y flores, sólo me lo podía poner al principio de la primavera, y como estábamos ya en verano, casi tendría que pasar un año para que pudiera vérmelo puesto. Esto no pareció molestarle mucho.

—¿Qué es un año? —dijo, mirándome con sus penetrantes ojos—. Por según que cosas esperaría mucho más.

Estábamos solos en el cuarto, y Yasuda-san dejó el vaso de cerveza sobre la mesa de una forma que me ruborizó. Buscó mi mano, y yo se la di, esperando que la retuviera un rato entre las suyas antes de soltarla. Pero, para mi sorpresa, se la llevó a los labios y empezó a besarla apasionadamente en la parte interna de la muñeca, de una forma que repercutió por todo mi cuerpo, hasta las rodillas. Me tengo por una mujer obediente; hasta ese momento siempre había hecho lo que me decían que hiciera Mamita o Mameha o incluso Hatsumono cuando no tenía más remedio; pero la combinación de enfado con Mamita y deseo de Yasuda-san me llevó a decidir hacer aquello que Mamita me había ordenado más explícitamente que no hiciera. Le dije que se reuniera conmigo en esa misma casa de té a medianoche, y lo dejé allí solo.

Justo antes de medianoche volví y hablé con una joven camarera. Le prometí una cantidad indecente de dinero si se encargaba de que nadie nos molestara a Yasuda-san y a mí, que ocuparíamos durante media hora una de las habitaciones del piso superior. Ya estaba allí esperando en la oscuridad, cuando la doncella abrió la puerta y entró Yasuda-san. Tiró el sombrero al tatami y me levantó del suelo antes incluso de que la puerta hubiera vuelto a cerrarse. Apretar mi cuerpo contra el suyo me resultó tan satisfactorio como una comida después de pasar hambre. Cuanto más me apretaba él, más lo apretaba yo. No me sorprendió la habilidad con la que sus manos se deslizaron por mis ropas, abriéndolas, para llegar a la piel. No diré que no experimenté en algún momento el mismo tipo de torpeza que solía experimentar con el general, pero, desde luego, no la noté de la misma forma. Mis encuentros con el general me recordaban a una vez que, siendo niña, intenté trepar a un árbol para arrancar cierta hoja de la copa. Todo era cuestión de moverse con cuidado y de soportar la incomodidad hasta alcanzar lo que quería. Pero con Yasuda-san me sentía como una niña corriendo libremente colina abajo. Un momento después, cuando yacíamos exhaustos en el tatami, le levanté la camisa y le puse la mano en el estómago para sentir su respiración. Nunca en mi vida había estado tan próxima a otro ser humano, aunque no habíamos dicho ni una palabra. <<

Farándula: Memorias de una geisha de Arthur Golden

No es una reseña, es un comentario loco no má xD


Uno de los pocos best seller que me he animado a leer (a menos que sea muy clásico). Este es sin duda el libro más farandulero que he leído xD, lo más interesante del libro es toda la polémica que lo  envuelve pues el autor después de publicarlo fue demandado de lo lindo por la “verdadera” geisha a la cual el autor había entrevistado y tomado “partes” de su vida para crear una historia parte ficticia y parte “histórica”; pero esta geisha se indignó, en primer lugar porque habían prometido guardar completo anonimato de su persona, incluso que publicaran el libro cuando todos los nombrados estuvieran muertos y ella también (así de expreso xD) y qué hace el tipo? La pone en los agradecimientos y evidentemente no aguantó las ganas y lo publicó cuando la geisha (viejita pero despierta) aún tenía energías para demandarlo xp. Y en segundo lugar porque según la geisha el autor se puso a inventar unas cosas horrorosas para darle más morbo al asunto y que todo occidente tuviera una idea equivocada de las geishas, como que ella de pequeña fue vendida, que vendieron su virginidad al mejor postor, que son unas prostitutas de lujo, entre otras cosas xp. Qué metida de pata de lo lindo, porque al autor no le pasó nada (tuvo que pagar tremenda indemnización, claro) pero a la geisha le llegaron hasta amenazas de muerte por haber soltado tanta información, en serio, y eso que no se habló de los yakuzas ni nada, el voto de silencio es cosa seria en Japón.


Pero bueno, parece que para limpiar su nombre y la reputación de las geishas (y tal vez salvar su vida? D:) escribió ella misma un libro con estilo autobiográfico que cuenta la verdad de su vida, este libro no creo que lo encuentre algún día en una librería (ya saben, vivo en Chile, aquí la gente no lee, menos en regiones así que no hay muchos libros excepto “Crepúsculo” *sarcasmo*) así que no me queda más que imprimirlo y encuadernarlo (de hecho el libro “Memorias de una geisha” lo encontré en un viaje a la capital de mi país y a segunda mano o tal vez cuarta, vida rebuscada xp). Después de leerlo escribiré un poco más del asunto, también espero conseguir digitalmente el libro de Liza Dalby, única occidental que ha sido geisha que yo sepa y que escribió un libro llamado simplemente “Geisha”, espero tener suerte.

De más sobra comentar que existe una película del libro “Memorias de una geisha”, que por cosas del cine desvirtúa más la compleja cultura japonesa, y la realidad de la vida de las geishas, será.

sábado, 31 de mayo de 2014

Último, cap 30: fanfic de The Tyrant Who Fall Lolvre / Koi Suru Bou Kun "DEPREDADOR Y SACRIFICIO"


Sí, al fin tiene título, “DEPREDADOR Y SACRIFICIO” espero que les guste, no me satisface del todo pero es bastante salvador, y me atrevo a hacerlo en el último capítulo precisamente porque es muy difícil para mí poner títulos. Pero bueno, aquí va mi fic, último capítulo de una laaarga historia de creo, 4 años? 5 años? No sé si aún hay personas que me siguen desde el primer capítulo, pero a todos y en especial a ellos si lo están: MUCHAS GRACIAS POR LEELO!!! Debo hacer muchas correcciones de todo el fic antes de diagramarlo y encuadernarlo, mi sueño es mandárselo a la Hinako a Japón, no sería genial? Pero debo corregir mucho antes que eso, algunas caídas de ortografía y unos arreglos de redacción, pero en especial los primeros capítulos, ya que fueron tantos años escribiéndolo que el estilo de los primeros capítulos es muy diferente de los últimos, debo arreglar eso.

Bueno aquí me pongo a hablar de mi vida así que se lo pueden saltar pa leer directamente el fic, no hay problema xD

Tras disfrutar de mi pasado semestre sabático, este año comencé un curso de inglés de un año y medio que llega hasta el nivel conversacional avanzado, se supone, este curso me ayudará de mil maneras pues el inglés abre muchas posibilidades. Concretamente espero con este curso poder rendir el examen TOEFL que es una prueba que se hace a nivel nacional (existe en muchos países) que certifica que tienes buen nivel de inglés, es muy bueno para el curriculum, y espero que si me va bien poder postular a una beca para profesores (recuerden que me titulé de eso a finales del primer semestre del año pasado) para ir a Japón! Es mi sueño, y aparte igual quiero juntar dinero para tomar un tour por lo menos, valen como 2 millones, pero es alcanzable, creo. Y bueno, paralelo a eso estoy buscando trabajo, he buscado mucho y ha sido muy frustrante, pero no creo que sea porque falte trabajo, si no porque yo busco algo muy específico, quiero algo liviano pero constante y que quede cerca de casa, cuando uno busca cosas muy precisa siempre va mal al buscar empleo, a menos que tengas suerte. 50% es buscar como loco, y 50% es suerte. ahora de la nada al fin me ha salido un trabajo, aunque hasta el martes no sabré cuánto ganaré, espero salvar lo suficiente para vivir y también para ahorrar. También me he interesado en un magíster, no son tan caros como pensé, al menos este no, pensaré si lo tomo el próximo año, quién sabe. Sobre el nuevo trabajo empiezo este lunes, espero que me vaya bien, que sea para mí.

También entré a un fansub, preguntaré si puedo compartir los trabajos aquí. Más que eso, no hay demasiadas novedades, estoy viviendo una tranquila y apacible como quería, aunque sin trabajo también he pasado hambre xD pero espero que este trabajo ligero lo solucione. También comencé una nueva dieta por mi diabetes, es muy estricta y me descompensa mucho, espero acostumbrarme pronto.

Sin nada más que agregar, disfruten del último capítulo, no sabía si terminarlo con ternura y “final feliz” y psicótico e intenso ¿“final feliz”?, ya verán cuál escogí, disfruten! Y gracias por todo!
Cap 30
Habían pasado pocas semanas, pero la situación no había cambiado, más bien se había invertido, aunque ambos debían reconocer que el ambiente que los rodeaba era sumamente “pícaro”.
- déjame en paz, no necesito que me laves!
- pero senpai, estás todo sudoroso…
- puedo hacerlo por mí mismo!
- está bien, estás resfriado después de todo… - sí, había ocurrido lo inevitable y senpai había caído resfriado ¿la razón? Tal vez el haber pasado días en la cama de un Morinaga enfermo y haber tenido demasiado “contacto” con él.
- pero…! Ah! - la pequeña toalla mojada se paseaba por su pecho, su piyama entreabierto y húmedo por la fiebre dejaba ver sus tetillas rosas y varias marcas de noches pasadas. - no! Hace frío… - decía quejoso senpai, no sabía que resfriado su voluntad de doblegaba más fácilmente; Morinaga por su parte ya lo había notado y no tenía reparos en abusar de ello.
- sólo será un momento - su voz había tomado un tono casi solemne, penetrante, ni quiera él se daba cuenta que sus caricias ya no buscaban limpiar a senpai, si no ensuciarlo más.
- ah! No… - senpai se dejaba llevar muy fácilmente y eso le avergonzaba demasiado, pero no podía hacer nada, hace semanas que no era capaz de detener a Morinaga cada vez que se acercaba así a él, era imposible parar ese cuerpo sobre él. - ni siquiera entiendo… por qué tengo que estar en tu cuarto. - sí, estaba en su cama, los papeles en verdad se habían invertido de alguna manera.
- porque así puedo cuidarte mejor - la toalla había caído de la cama, las manos de Morinaga se paseaban en el pecho de senpai y su boca le besaba su mejilla - no hiciste lo mismo conmigo? - susurró en su oído.
- idiota… - senpai no podía entender del todo sus palabras, casi sospechaba que Morinaga lo mantenía con fiebre sólo para abusar de él, tal vez, Mori sería capaz, es un pervertido loco - siempre haces esto… yo no puedo…
- nn? - Morinaga se hacía el desentendido ya en sus labios, era verdad, estas últimas semanas no había podido evitar hacerle el amor a senpai cada vez que tenía la oportunidad, era desesperante, doloroso, su pene se erectaba a cada momento y sentía clavadas desde su glande hasta sus testículos, eso no podía ser normal, sentir su pene latir apenas acercarse a senpai. “Pobre senpai, él no tiene la culpa de que lo desee tanto…” pensaba con resignación, sin detenerse.
- no… ah, me duele todo... - senpai ya se había estirado en la cama, sentía su cabeza abombada y el cuerpo adolorido y pesado, pero no luchaba en realidad, sus manos estaban en los hombros de Morinaga, extrañando su piel cubierta por su camiseta.
- yo te ayudaré senpai - una de sus manos bajó hacia su entrepierna, su pene estaba ya medio erecto. - eres de los que se excitan con la fiebre, senpai - se aventuró a decir Morinaga, con un senpai tan débil podía darse el gusto de ser algo malo.
- no! No es cierto! Ay! - la boca de Morinaga bajaba peligrosamente, su lengua se paseó por sus tetillas y hacia su vientre para luego mordisquear su vello púbico. - ah! No! Para! está sucio! - senpai se retorció un poco más, esos días Morinaga no se había detenido, teniéndolo en su cama todo el tiempo, era como estar atrapado, era como si estuviera secuestrado en ese pequeño espacio, con su mente perdida, con su voz en sus oídos, con su cuerpo en el suyo todo el tiempo. Trató de luchar, de verdad lo intentó, quiso huir de ahí, le daba miedo cuando Morinaga se volvía tan perverso.
- no, sé bueno - éste tomó sus muñecas con simpleza apresándolas a sus costados, senpai estaba demasiado débil y Morinaga demasiado hambriento, no se detendría.
- nnn!! Au! Duele! Ah! - su pene magullado y sensible era succionado por la boca de Morinaga, era cierto que la fiebre le hacía estar más excitado de lo que normalmente lo estaría, a pesar de lo adolorido que estaba; al menos quería creer que la culpa era de la fiebre.  - nn!! Ah! Au! Au! No tan fuerte! No tan fuerte! - su voz era tan suplicante y desesperada.
Las manos de senpai estaban entre los cabellos de Morinaga, jalándoselos pero sin ánimo de detenerlo, más bien quería contenerlos, rogaban que suavizara sus movimientos pero Morinaga no se detenía, había abrazado las caderas de senpai del todo, sus brazos lo envolvían inmovilizando a senpai, éste no podía creer cómo ese hombre adorara tanto chuparlo hasta ese punto, era una idea demasiado obscena pero el rostro de hambre de Morinaga era real.
Senpai pataleó, tembló, casi sollozó porque ese orgasmo fue más doloroso de lo que pensó que sería en su mente nublada. Cayó al fin con los ojos cerrados y agotado, el cuerpo estirado e inerte, sin pensar siquiera que Morinaga había tragado hasta su última gota, lo poco que lograba contener día a día robado por él.
Pero Morinaga era feliz, y senpai lo entendía de cierta forma y deseaba su felicidad, no se había dado cuenta que era capaz de sacrificarse hasta este punto por él, ¿pero acaso ese primer beso en el laboratorio no había sido un primer sacrificio? Y no había parado desde entonces. Sólo que este dios insaciablemente hambriento siempre quería más y más. Lo consumiría del todo.
- Sabes más fuerte cuando tienes fiebre… - Morinaga se relamió los labios con exageración, su mirada lasciva y sonrojo casi rozaban lo delirante.
- ….!! - senpai sólo apretó sus parpados y tembló como conteniendo su  vergüenza, no, más que vergüenza, miedo ante la perversidad de ese hombre, el miedo de aceptar la perversidad de ese hombre hacia él.
Morinaga se quitó su ropa y la de senpai con movimientos rápidos mas no bruscos, le pertenecía, era cierto que era preso de una ansiedad incontrolable pero no era por temor a que senpai lo dejara o rechazara como antes, si no ansiedad porque lo deseaba desesperadamente, nada más que eso, lo deseaba horriblemente. Era preso de sí mismo y de senpai.
Senpai por su parte sentía que estaba en un sueño, removido por Morinaga sentía que era llevado por sus manos de aquí para allá, como si éste fuera más grande y fuerte de lo que realmente era, casi como un ser protector, más allá de toda lógica, más allá de lo que él deseaba y quería. Aún el orgasmo recorría su cuerpo, pero estaba cayendo medio dormido en la inconsciencia. Mori lo despertó.
- auu! - sus dedos habían entrado.
- senpai, no puedo esperar!
- no… déjame - se removió medio dormido, moviendo sus piernas como queriendo voltear su cuerpo, pero Morinaga lo sujetó, lo sujetó por dentro. - ahh! - entonces senpai pudo despertar, abriendo las piernas por inercia ante el dolor.
- no te alejes - de vez en cuando Morinaga caía en ese estado entre maligno y suplicante, pidiéndole a través de castigos que lo amara. Su pulgar presionaba desde afuera debajo de los testículos, mientras que dos dedos apretaban por dentro.
- auuu! Idiota! - volvió a su común naturaleza, pero no se atrevió a moverse, lo tenía tan sujeto que tuvo verdadero miedo, pero sabía bien qué debía decir, qué temía Morinaga como siempre y en lo más profundo - no me iré a ningún lado, tonto… - senpai temblaba, su fiebre había aumentado.
- … es cierto - sonrió Morinaga, soltándolo, pero su sonrisa no era del todo consoladora, el mismo sentimiento de desesperada angustia por tomar a senpai no lo había dejado, y sabía que no lo dejaría nunca.
Entró en él, el interior de senpai ahora siempre lo recibía con facilidad, abierto para él, así Morinaga lo había hecho, transformado.
- ahhhh! - gimió profundo senpai, su cabeza se echó para atrás casi elevándose sobre el colchón, sentía tan fuerte a Morinaga, y sin importar cuántas veces lo hicieran cada vez era igual de intenso, como si nunca se acabara la excitación, el placer que se forzaban mutuamente.
- nn! Senpai!... mi senpai… - lo besaba como si bebiera de su boca, había tanta fuerza en sus embestidas y tanta paradójica ternura en sus labios.
- mff! No! Está sucia! - a pesar de su estado nublado, bien podía recordar que Morinaga había acabado de beberlo…
- está bien, es lo tuyo - siguió besando, luchando por besarlo y disfrutando esa lucha - además, me lo tragué todo.
- nnn!!! - sucio, todo era demasiado sucio, pero ese sentimiento de caer más y cada vez más bajo, de humillarse y degradarse era adictivo. Cambiar lo que era, ser todo lo contrario a lo que era, ser libre de sí mismo. Ser de Morinaga.
- ah… déjame ser un poco malo… - susurró Morinaga, pero como si le pidiera permiso para serlo.
“¿Más malo que esto?” pensó fugazmente senpai. Y vio la sombra de Morinaga estirarse, sus manos tomaban la marquesa de su cama. Y entonces recordó, sí, había pasado lo mismo hace semanas, la sangre, el dolor.
- NO! - dejó escapar desesperado.
- …. - Morinaga lo miraba, pero ahora una extraña dulzura había en sus ojos ¿cómo podía ser tan hermosamente malvado? - está bien, yo te amo y tú… - lo miró en silencio unos segundo - aceptarás todo de mí, verdad?
- ….. - senpai lo miró con verdadero miedo, el recuerdo de esa vez lo atemorizaba, y si no hubiera estado tan enfermo no hubiera entrado al cuarto de Morinaga, a su cama tan fácil, no con la mancha de sangre aún debajo de ellos.
Pero se calmó, era verdad, Morinaga lo amaba, si senpai era bueno Morinaga no sería tan malo, era así como lo amaba, senpai se resignaba pensando que casi se trató simplemente de tener mala suerte, ese hombre se había enamorado de él y de una forma tan horriblemente perversa, no se podía hacer nada, desde el primer momento tal vez se había entregado sin darse cuenta, a su manera.
- …. sí… - dijo muy bajo, como si hubiera sido sólo su respiración, pero la acción de senpai mostraba su verdadero sentimiento, abrazó a Morinaga, lo más fuerte que pudo. “Aguantaré, aguantaré” pensaba mareado y agotado, sabía que aguantar que un hombre le hiciera el amor de una forma tan brutal no sólo debía ser una locura si no que también… necesitaba una buena razón, y esa razón ya la entendía.
Morinaga sonrió, aunque esa sonrisa se viera tan extraña en su rostro excitado, deseoso, perverso, pero era feliz, tenía a senpai, podía destrozarlo las veces que quisiera, tomarlo como siempre había querido.
- te tengo. - y empezó sus movimientos alocados, violentos, como si lo estuviera devorando, tratando de matarlo, así se movía, así lo lastimaba a él y a sí mismo, en un vaivén acelerado y fuerte.
Senpai casi gritaba, pero aún se aferraba a Morinaga, no sentía placer, o más que eso, llegado un punto en que sólo había dolor físico, sentía un extraño placer por ese mismo dolor, era tan extraño, que le gustara lo que no le gustaba, que lo que se sintiera mal se sintiera bien.
Pasado un rato, no sabían cuánto, Morinaga se enderezó casi empujando a senpai contra el colchón, quería ver su rostro, quería degustar de la visión de un senpai suyo del todo; y así se veía, agotado, sonrojado, excitado y lloroso, nadie jamás vería a senpai así, era suyo, él lo había creado. Acarició su rostro, senpai tenía la mirada casi ida y apagada, pero lo miró un momento, el pulgar de Morinaga se había metido en su boca, rosando sus dientes, hasta eso se sentía bien. Entonces senpai, casi sin pensarlo pero entregado a sus propios placeres, lamió el pulgar dentro de su boca, él no era una víctima, era su decisión el ser devorado.
Morinaga no lo soportó y aniquiló a senpai con movimientos más bruscos aún, abrazando a senpai hasta la asfixia, éste exhaló lo poco de aire que contenían sus pulmones en un grito ahogado, estaba siendo comprimido, sentía que su cabeza iba a reventar, todo parecía estar siendo envuelto por una neblina densa y negra, sus uñas se enterraban en la espalda de Morinaga, lo arañaban pero pasados unos segundos cayeron a sus costados, estaba perdiendo el conocimiento, estaba muriendo por él.
- ….!!! - pero antes de perderlo del todo sintió en su vientre cómo era llenado por Morinaga, hasta que éste cayó sobre él exhausto, senpai viviría otro día.
Senpai no podía moverse, pero la sangre sí volvía a hacerlo, volvía a recuperar el aire a través de fuertes jadeos que a la vez lo agotaban más. Morinaga paradójicamente ahora lo abrazaba con un instinto casi infantil sino animal, lamía su boca, siquiera la besaba haciendo toser a senpai que tras recuperar el aire respondió sin darse cuenta a sus extraños besos. Lentamente así volvieron ambos a sí mismos.
- ah… - suspiró senpai - quiero bañarme… - dijo casi sin pensar, era un deseo tan natural que se le había sido arrebatado hace días.
- no… quédate así, estás enfermo.
Senpai miraba a Morinaga, tan cerca de él, sabía que detrás de esas palabras había un fundamento parafílico y obsceno, pero no quería pensar demasiado en eso ni en lo enfermizo que acaban de hacer.
- pero…
- no, sé bueno. - lo besó nuevamente, esta vez un beso más despierto, y otra vez más puro a pesar de su trato casi esclavizador. - iré a comprar unas cosas a la tienda, quédate en la cama.
- …..
Morinaga se levantó, aún desnudo y de pie al lado de la cama arropó a senpai en esas sábanas húmedas por el sexo.
- está todo mojado… - dijo con más debilidad, el sueño lo invadía, la fiebre, Morinaga.
- quédate así - Morinaga lo apresaba apretando los cobertores de la cama, sus manos a sus costados, así encima. - quiero verte así, como te dejé cuando vuelva.
Senpai intentó pensar cuántas cosas extrañas tenía esa frase, esa situación, quería bañarse, irse a su cama, dormir al menos vestido, pero ya no podía, había aceptado a Morinaga.
- ….- cerró los ojos viéndolo con debilidad, no sintió el beso en la frente que le dio Morinaga ni la puerta cerrarse tras de sí al irse. Él era tan bueno, era tan malo. Y era suyo, y senpai de él. Eso pensó al caer inconsciente, siquiera dormido.
FIN tomo 1
Nombre del fic (al fin!): “Depredador y sacrificio”.
Sí, sigue un tomo 2, nunca tan malvada xD será una especie de continuación de mi historia pero con diferentes “problemáticas”, no sé si será de su agrado, pero si se animan léanlo.
Espero sus comentarios, ya saben que pueden escribirme a mi correo: shicakane@hotmail.com
Gracias,  paz!

jueves, 29 de mayo de 2014

Conclusión de una práctica profesional de pedagogía

Por cosas de la vida, releí la conclusión que hice en mi informe de prácticas a mediados del año pasado, sigo pensando igual, lamentablemente. Pero de verdad deseo que haya otras personas que no piensen como yo:

"Esta experiencia es la única que a lo largo de nuestra carrera pedagógica nos muestra cómo será una realidad laboral de lo que hasta ahora, sólo habíamos estudiado. Por tanto, esta experiencia me ha replanteado si quiero tener la vida que observé día a día en los profesores que me rodeaban, y en el propio ritmo de vida que experimenté a lo largo de estos meses. Mi conclusión es que la educación en Chile está en un estado tal de crisis del que los profesores no pueden hacerse cargo solos, y no podrán hasta que la sociedad entera tenga la consciencia y la estima que la educación se merece. Las condiciones laborales que rodean la docencia hoy en día en Chile, no favorecen un estilo de vida sano y saludable para nadie, demasiados cursos, demasiadas alumnas en cada curso, demasiadas horas, y demasiado trabajo burocrático inútil, son parásitos que están carcomiendo la educación escolar en la actualidad; junto con la desmotivación de las estudiantes, su desinterés y su infelicidad, además del aislamiento de los padres y apoderados y los bajos recursos entregados por parte del estado. Hay mucho que remediar y si bien no quería ni quiero terminar la práctica con una visión negativa, sólo puedo concluir que la vida que debe llevar un docente hoy en día es simplemente infeliz, la vocación no puede ser una escusa para un sacrificio ni el ser un mártir por un fin del que nadie más lucha. Perder salud, vida familiar, aficiones o simplemente horas fuera de tu horario “oficial” me parece inaceptable pues antes de querer mi trabajo me atrevo a quererme a mí misma y desear una mejor vida para mí y a quienes amo. No puedo tomar una responsabilidad tan grande, un peso tan grande sobre mí, en realidad nadie puede, pero tal parece que muchos no tienen opción, o luchan frenéticamente porque ya están acostumbrados a hacerlo."

Nada más que decir :/

jueves, 17 de abril de 2014

Absorbida por su oscuridad (Hellsing) cap 4 y final

Cuando todo se volvió oscuridad, a lo lejos, como irreal pudo escuchar el ruido de sus cabellos al ser destrozados por esa mandíbula casi canina, monstruosa. Cuando ya no oyó nada más, siquiera pensó que iba a morir, era como si ya lo estuviera.

***
 
Cuando abrió sus ojos, le costó asimilar que al fin el espacio que le rodeaba era suyo. Estaba en su cuarto, ya no en él, pero él aún estaba en ella, sintió el inconfundible dolor.
- Master… - su voz resonó suavemente, podía verlo claramente sobre ella, su cabello oscurecía su visión, y sus ojos destellantes parecían ser la única fuente de luz, aunque la luna los pintaba a ambos de un gris azulado, pero era un detalle del que ella no pudo notar.
- nn… - apretó los párpados, el cuerpo le dolía por completo, cada parte dentro y por fuera. Pero era extraño… sabía que debería dolerle mucho más, sabía que debía incluso estar moribunda. ¿Todo había sido una ilusión? O más bien ¿cuánto había sido real y cuánto una ilusión del vampiro? Pero el esófago le ardía… sus entrañas… no, no pudo ser una fantasía, no si lo sintió hasta ese punto… real, demasiado real.
- pronto amanecerá - dijo con simpleza Alucard; y puso una de sus manos de largas garras sobre el pecho de Integra, apretándolo levemente.
Ella se tensó lo poco que pudo con las mínimas fuerzas que le quedaban, pero no hizo nada más, estaba del todo resignada, no entregada, sólo que ya había sido tomada del todo, hasta la última gota de su ser.
Su larga y aún monstruosa lengua comenzó a saborear el pezón de su pecho libre, a la vez que acercaba su rostro peligrosamente a su cuello. Inhalaba con el descaro de un depredador el aroma de sus cabellos. Su lengua se humedeció más.
¿Cuántas veces se repetiría esto hasta su fin eterno?
¿Lo tendría?
Se hundió más en ella, lentamente, ella logró estremecerse. A medida que despertaba volvía a tener control sobre sí misma. Sus cejas se arquearon en un asomo de rencor, el vampiro amplió aún más su permanente sonrisa. Sí, en verdad nunca había deseado destrozar alma alguna como la de ella.
Aceleró su movimiento.
- nnn…! - trató de aguantar su gemido, lo sabía y maldecía el placer extraño e inhumano que sentía con su dolor. No quería sentirlo. Esa era la delgada línea entre mantenerse como su víctima o ser parte de aquello y condenarse a sí misma para siempre.

Lo volvió a mirar a los ojos, pero ya no con rencor, no podía, estaba demasiado débil. Esta vez en sus ojos se desvelaba una extraña lástima, hacia él, hacia ella misma.
Alucard hace ya mucho se había alejado de lo que llaman “humanidad” para entender el sentimiento detrás de esa mirada, y tal vez ni ella misma lo entendía.
Integra alzó sus brazos con fuerzas que creía ya inexistentes y abrazó a su vampiro, en un abrazo débil y resignado. Había vuelto a ser la niña que se aferraba a lo que más le aterraba.
Él violentó su movimiento, ella gimió agónicamente. Reventó enredando sus dedos en sus cabellos y hundiendo el rostro en su cuello. Sollozando.
¿Por qué tomarla ahí, así? ¿por qué en su interior primero, en una semirealidad macabra para luego tomarla ahí, en su cuarto, en su realidad? ¿era otra forma de torturarle, de humillarla?
Era imposible adivinar qué ideas malignas anidaban esa mente monstruosa. Simplemente iban más allá de la comprensión e imaginación humana.
Alucard se enderezó sobre ella, disfrutando la visión de su ama derrotada, tirada debajo de él. Debajo de él.
- Ama… - al fin no sonreía, era un momento extrañamente solemne para el vampiro.
- ….. - ella lo miró débilmente ¿brillaba? No, comenzaba a amanecer, la habitación paulatinamente comenzaba a iluminarse. Pronto se iría.
Integra le acercó sus manos temblantes, tomó su rostro que curiosamente siguió el movimiento de sus manos, y lo besó.
Un beso humano.
Para él no significó nada, era un acto demasiado simple para despertar algo en un monstro. Siguió mirándola fríamente, notó que sus ojos se habían cerrado lastimeros. Pero algo… algo casi imperceptible se estremeció en él, muy leve pero real. Hace mucho que había dejado de ser humano, en realidad nunca lo había sido del todo pero…
Pero podía recordar como una sombra en su mente lo que significaba un beso para los humanos, aunque nunca había podido comprenderlo.
Los brazos de Integra volvieron a caer inertes a sus costados, toda ella estaba adormecida en el dolor y el cansancio, en el miedo y la resignación.
Lo último que vio fue el rostro templado del vampiro, ni serio ni burlón, ni deseoso de destrozarla ni de dejarla…
Sólo la miraba, con su mirada vacía y penetrante.
Hubo un segundo en que la luz se amplió en el cuarto y él como una sombra desapareció. Ella deslizó sus manos hacia su vientre, sentía el vacío.
Antes de perder el conocimiento y caer en un profundo sueño negro, escuchó a lo lejos: “Espero con ansias, tu último día.”
***
“Master, es cierto que si un vampiro se alimenta de una no virgen ésta se convertirá en un monstro vacío. Pero… si es el vampiro quién ha tomado su virginidad ella se--”
FIN
Gracias por leer, espero sus comentarios n,u. ¿Qué tal algo de hentai hétero para variar? xD

lunes, 14 de abril de 2014

Serigrafía casera

 
 
Serigrafía según wikipedia: “es una técnica de impresión empleada en el método de reproducción de documentos e imágenes sobre cualquier material, y consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco, el paso de la tinta se bloquea en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión o barniz, quedando libre la zona donde pasará la tinta.”
(En la foto al espejo la imagen se ve al revés horizontalmente, así que no se asusten si hacen la serigrafía y al verse al espejo piensan que la hicieron al revés, porque eso me pasó a mí xDDD)
 
 
En este caso el estampado de poleras >:D he estado leyendo un manga llamado “Saint Young Men” o “Las vacaciones de los santos”, donde Jesús y Buda (sí, Jesús y buda xD) toman unas vacaciones en el actual Japón, ya hablaré sobre ese manga (tiene dos ovas y una película además), el caso es que una de las aficiones de Buda es hacer serigrafía casera; he tratado de averiguar cómo se hace (exactamente como Buda) pero aún no lo he conseguido, sin embargo encontré esta interesante forma con LAPICES DE CERA así que lo he intentado, aquí se ve el procedimiento a través de las fotografías por si se animan a hacerlo n,n/

Bueno, comenzando con las instrucciones y las fotografías de su debida demostración, primero que nada debemos conseguirnos una polera blanca (por ahí he leído que en negra igual queda bien pero yo aún no lo probado, igual lo quiero hacer en una negra para poner el logo de Batman :Q___ ahí les cuento cómo me va cuando lo haga). Luego hay que ponerle por dentro una tabla para que la cera no se pase a la parte de atrás de la polera y quede pegada con la de adelante y quede un desastre xD se puede sostener la tela de la polera con unos "perros" o pinzas para mantenerla fija.


 
Luego se le ponen las letras por arriba, depende cómo quieres que quede el según haces los recortes de letras, yo quería que todo quedara bien "salpicado" así que hice las letras por separado, aunque quise que el borde del corazón quedara en blanco. Pero si se desea un estampado con bordes más presisos es mejor poner una sola hoja en clando y cortar las letras dejándo esa parte en vacío, y luego poner toda la hoja sobre la polera, así no salpicará la cera por todos lados, y sólo se marcarán las letras con la cera. En mi caso yo quería que todo se manchara, más colorido :B


Y ahora comienza el lento trabajo de echarle la cera raspada encima, no les recomiendo usar un sacapuntas porque luego quedan muy manchados y es muy dificil limpiarlos, además los lápices de cera a veces son muy grandes para ellos (alguien más pensó en yaoi? xDDD) así que mejor usen un cartonero para raspar los lápices. No sean tacaños con la cantidad, echenle muuuuuuuuuuchoooooo, entre más mejor, porque uno no sabe la calidad del lapiz en esto hasta usarlo, y es muy molesto volver a echarle más una vez calentado sólo porque faltó para que se marcara bien y hermoso D:< hermoso!!!


Ahora ponemos una hoja (si no alcanza para cubrirlo todo pongan dos) y ponemos la plancha caliente encima, NO hay que MOVERLA como si se planchara, si no que se deja encima un rato sin moverla hasta que la cera se derrita (se ve la diferencia entre la primera foto y la segunda) y así la vamos poniendo encima en las diferentes partes de la tela a medida que se vaya derritiendo al cera. ¡Cuidado con quemarse! Ahí tienen que ir levantando la plancha para verificar que la cera se esté derritiendo lo suficiente, entre más derretida mejor (porque mejor se adguiere a la tela) pero cuidado con pasarse y probocar un insendio xD.


Luego quitas con cuidado el papel que le pusiste encima, en él se pegarán las letras que habías puesto. Sí ves que le faltó cera ponlo encima otra vez con cuidado y pon la plancha otro rato, o échale más cera; aunque la idea es que quede bien a la primera, por eso debes seguir los pasos muy bien.

 
Así queda el papel que le sacamos de encima, ven que igual se pueden sacar las letras y volverlas a poner en la tela? no sé si puede volverse a usar (yo igual la guardé xp) supongo que si harás otra polera igual te sirven las letras y el papel porque algo de cera le queda, pero igual tendrían que echarle más cera para que quede bien.

 
Así se ve la cera más de cerca, queda genail no creen? :B





 
Y tachán! así quedaría. Recuerden que cuando se miren en el espejo se verá al revés pero no se asusten xD.
 
Yo aquí la arreglé para que se lea mejor y se entienda cómo lo verá la gente jojo.
 

Recomendaciones: igual la cera es tóxica, así que usen una polera delgada o algo así debajo cuando usen su polera estampada porque puede picar. Sobre el labado yo personalmente no planeo usar mucho esta polera y espero que no se ensucie horriblemente porque sospecho que si la lavo morirá el estampado y no quiero arriesgarme experimentándo xD pero si alguien lo hace me avisa cómo le va, en una de esas y sobrevive.

Cualquier consulta me preguntan no más u,n ya saben mi correo es shicakane@hotmail.com. Espero que se animen a probar esta serigrafía casera, estoy pensando que los STENCIL qeudarían geniales, espero probar esa teoría pronto *_*


Se imaginan? xQ__________________

miércoles, 2 de abril de 2014

Recomendación: Maison Ikkoku, serie!


CUIDADO, HAY SPOILER

 
Maison Ikkoku es un manga de Rumiko Takahashi (autora de Lamu, Ranma ½, Inuyasha, entre otros) que fue serializado, tiene ova, película y hasta dorama. Apareció después del gran éxito de Lamu que me parece, no llegó a Latinoamérica pero por lo que he visto yo misma es muy bueno por ese humor clásico (comentario melancólico?). Lo siguiente será algo así como un comentario de la serie más que una reseña, es por eso que puede haber mucho spoiler OJO. También debo agregar que mi opinión está basada de ver la serie televisiva, el ova y la película doblada al español de España, no he visto el manga aunque quisiera, me pregunto si me tentaré y caeré.
Antes que todo decir que la serie fue hecha y está ambientada en los años 80. Y como una pequeña reseña, se trata de Godai, un “cateador” (que son los estudiantes que no logran entrar a primeras a la universidad y estudian otro año antes de los exámenes) que vive en una pensión donde cada inquilino es más extraño e hilarante posible, y que está cuidado por su casera que es Kyoko, una viuda de 22 años y de la que obviamente Godai cae enamorado. Así pasan los años y Godai intenta ser un mejor adulto para poder estas con ella.


Ya de lleno con el comentario, la serie me gustó mucho y muy recomendable pero como siempre depende de los gustos particulares. Creo que a mí me gustó porque ya estoy algo mayor y esta serie toma muchos problemas del adulto joven y de la realidad, no es del todo una serie de vida cotidiana porque es cierto que hay muchas situaciones hilarantes que llenan todo de humor también (un buen equilibrio). Es por eso que me atrevo a decir que me sentí muy identificada con los problemas del protagonista (aunque yo no soy tan extrema como él xD), por ejemplo, cuando la serie empieza se ve que  él es un chico pobre que vive en una pensión estudiando como loco para quedar en la universidad ya que el año pasado al salir de la escuela no pudo quedar, entones recordé mi último año de escuela en que perdí mi verano estudiando como loca para entrar a la universidad, además de mis primeros años en ella cuando vivía también en pensiones, cuando la comida era mala, los arrendatarios problemáticos, y el dinero siempre faltaba (de hecho como el protagonista me alimentaba a base de fideos instantáneos xp) tal vez a más de uno le habrá pasado algo así. Además el protagonista a lo largo de la serie tiene que encontrar varios trabajos de medio tiempo para costearse la comida, yo no me vi en esa situación pero sí hice clases particulares como él, qué coincidencia.

Pero además de problemas “reales” la serie no me parece ni para niños ni para adolecentes (de que la pueden ver puedes claro xD) porque hay alcohol, borracheras, y cigarrillos en cada capítulo xD si hoy quisiera ser televisada sería imposible con la censura de hoy en día en que a Sanji de One Piece le ponen un chupete en vez de su cigarrillo. En cada capítulo toman todos hasta emborracharse, y en más de un capítulo se ven personajes que borrachos hacen locuras (como besar a una chica) o con una resaca horrible que los hace vomitar en los baños del metro xD también se ve que se amanecen llegando en la mañana con una caña (que es como le decimos resaca en mi país) tremenda jojojo a mí también me ha pasado. De hecho me sorprendí mucho cuando el protagonista en un café saca un cigarro y empieza a fumar como si nada xp hoy en día no se ve eso demasiado.

Aparte con esta serie se puede conocer mucho la cultura tradicional de Japón, sus costumbres de día a día y también las tradiciones sociales que existen. Hoy en día en los animes no se ve demasiado eso, en esta serie se ven los futones, los kotatsu, el sake, el tatami, los zapatos de madera llamados Geta y cosas así, no sé, tiene esa naturalidad “real” de Japón, pero ahora los animes tratan de mostrarse más occidentales y ay no muestran esos hechos comunes y culturales naturales de allá. A mí me gustan estas series por lo mismo. También en el tema de “tradición” o “idiosincrasia” si le quieren llamar así, se nota mucho, como los matrimonios por conveniencia, que las chicas se casen a los 20, que el noviazgo es casi como una amistad acá en Chile y de pronto bum matrimonio sin siquiera haberse besado con la persona siquiera xp que las mujeres no les den puestos altos porque saben que se casarán y dejarán de trabajar entonces, que los hombres deben encontrar un buen trabajo apenas salen de la universidad porque à no sé si lo saben pero allá en Japón normalmente los trabajadores entran a una empresa al salir de la universidad (o antes) y no la abandonan nunca más, por eso cuando hay recesión y los despiden les es un shock muy grande porque allá es como entregarse de por vida a tu trabajo en ese lugar D:. Y así, muchos detalles que a los occidentales llaman mucho la atención en especial porque en la serie te lo muestran como si nada xp

 
También suelen hacer referencia al suicidio un par de veces, bueno, el suicidio aunque suene tétrico es muy normal en Japón, así que ocurrió que algunas veces a lo largo de la serie los personajes sospechan que algún otro personaje se ha suicidado, en especial cuando desaparece de pronto. En especial recuerdo un personaje que apareció fugazmente en un capítulo y le dijo a la protagonista “había venido a suicidarme si me quedaba sola” o algo así, pero deben ver el capítulo para entenderlo. Lo más tétrico es que luego la chica se despide y no se sabe nada de ella y uno queda con la duda, al menos yo, de que si después se habrá suicidado. Es un dato oscuro de la serie, pero no ocurre a menudo.
Y ahora que recuerdo…! xD me pareció muy curioso algunos episodios en que muestran al protagonista como prácticamente un padre soltero, haciéndose cargo de un niño pequeño y un bebé abandonados, no se suele ver eso todos los días, al menos no de una forma seria. Prácticamente la madre se había fugado (una compañera de trabajo que nada tenía que ver con él) dejándole los niños, el protagonista entonces tuvo que cuidarlos mientras la protagonista, la chica que le gusta iba a una cita de mala gana con el típico galán. No hay mejor escena de la del prota corriendo tras el auto con niños y todo encima viendo alejarse la mujer que ama con otro hombre.
 
Y bueno, aunque yo rescato estos detallasos porque particularmente me interesan, el tema principal en grandes rasgos de la serie es el amor, los enredos amorosos que también son serios en el sentido de que la protagonista es viuda  y no puede olvidar a su difunto marido, porque allá en Japón la entrega de la esposa es absoluta incluso después de la muerte del marido. Pero nuestra protagonista se casó joven y su esposo murió a los 6 meses de haberse casado, así que ella es viuda a los 22 años. Por lo que su familia insiste en volver a casarla y ella a mantener la tradición de ser de su esposo toda su vida. Además está Mitaka que es otro chico que también le gusta Kyoko y éste tiene dinero, un departamento, un gran trabajo, todo lo contrario a Godai… así que Kyoko, más que estar entre los dos tiene que superar la pérdida de su marido Soichiro antes que nada. Así, entre medio hay otros triángulos amorosos del lado de Godai, y otras aventuras que involucran a los demás caseros.
Bueno, me alargué demasiado y siento que no he logrado transmitir todo lo que quería, que es rescatar el ambiente tradicional y la idiosincrasia japonesa que logra mostrar la serie, pero si te gusta Japón en el sentido de cultura te recomiendo esta serie. De verdad, yo soy feliz si en la serie te muestran a los personajes con esas yukatas ligeras para andar en casa, sentados en el suelo acurrucados al kotatsu, siiii :Q_______

Como dato final, mencionar cómo se nota la diferencia de época al no tener celulares ni internet ni nada de eso, se observa cómo era la vida (y las relaciones) sin ellos de por medio, ahora todo es muy distinto, y de cierta forma ¿más fácil?
Nota: todos los episodios, los ovas y la película están en español en youtube n,n/