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miércoles, 16 de enero de 2019

Lista de libros leídos el 2018



Hola mis queridos lectores, he tenido algo botado el blog, espero retomar, pero lo cierto es que este año leí tantos libros que me costó poder comentarlos todos en entradas. Cerré el año con 45 libros, no sé cómo pasó jajaja, pero aquí la lista, espero hacer un par de entradas de algunos al menos.

Lista de libros leídos el 2018

1. Kehila mesiánica – Javier Palacios Celorio.

2. Matilda – Roald Dahl.

3. Haruhi Suzumiya, la disociación de Haruhi – Nagaru Tanigawa.

4. Juicio a los brujos de Chiloé 1880-1881 – Mauricio Marino Martinic.

5. Los 3 huevos en el nido – Felipe Cortés Santander.

6. Recuerdos de un ángel perdido – Gabriel Alcarraz Osandón.

7. Cuentos exhumados – Romina Echaniz.

8. Rayuela – Julio Cortázar.

9. Claus y Lucas – Agota Kristof.

10. Línea aborto Chile: el manual – Lesbianas y feministas por el derecho a la información.

11. El hombre en busca de sentido – Victor E. Frankl.

12. Caballo loco, campeón del mundo – Luis Alberto Tamayo.

13. Contra los hijos – Lina Meruane.

14. Después del banquete – Yukio Mishima.

15. El placer de la lectura – Fernando Savater.

16. El príncipe Siddharta – Feruccio Parazzoli y Patricia Chendi.

17. Una vida sin límites – Nick Vujicic.

18. De día beato de noche gato, escritos de sociología y vida serenense – Julián González Reyes.

19. Kalfukura – Jorge Baradit.

20. Loco afán. Crónicas de sidario – Pedro Lemebel (relectura).

21. Un gato mirón, crónicas serenenses II – Julián González Reyes.

22. Tala (selección) – Gabriela Mistral.

23. Platón, la verdad está en otra parte – E. A. Dal Maschio.

24. La esquina es mi corazón – Pedro Lemebel.

25. Malala, mi historia – Malala Yousafzai.

26. Oops! – Letra: Kevin Johansen, Dibujo: Liniers.

27. El cielo azul, la tierra blanca – Hiromi Kawabata.

28. Yo soy Malala – Malala Yousafzai.

29. (Crónica) Un gato serenense – Julián González Reyes.

30. Malala, la niña que quería ir a la escuela – Adriana Carranca.

31. Historia de cronopios y famas – Julio Cortázar.

32. Jesús y el cristo de Elqui – Edmanuel Ferreira Mondaca.

33. The scultor – Scott McCloud.

34. Gay gigante – Gabriel Ebensperger.

35. Aspavurias – Jorge Salgado Sanhueza.

36. Abuelas con identidad – Carla Baredes y Ileana Loirersztain.

37. Mi Buenos Aires querido – Alejandro Farias e ilustradores varios.

38. Bajo tierra, mineros que conmovieron al mundo – Francisco Leal Díaz.

39. Persépolis – Marjane Satrapi.

40. La hojarasca – Gabriel Gracía Márquez.

41. El coronel no tiene quien le escriba – Gabriel García Márquez.

42. Mamerta – María Luisa Córdova.

43. La mala hora – Gabriel García Márquez.

44. Azul casi transparente – Ryu Murakami.

45. Hijo de tigre 2 – Matías B.


¡Comentarios se agradecen! 

domingo, 19 de agosto de 2018

Una vida sin límites de Nick Vujicic


Una vida sin límites

Nick Vujicic


¡Ta’ madre los libros de autoayuda! Nunca me han gustado y siempre los he visto a huevo, pero este lo he terminado aceptando (¿tan mal estoy? Ja ja). Lo cierto es que me llamó la atención porque me recordó a Elegí vivir de Daniela García (chilena), un libro que relata el accidente y posterior rehabilitación que vivió tras caer en un agujero dentro de un tren en el que se transportaba cuando apenas era una joven universitaria, hecho que le hizo perder sus cuatro extremidades. Me gustan estos casos de accidentes y posterior superación (aunque suene algo tétrico decirlo). Me viene a la memoria tambien el de Un hijo no puede morir de Susana Roccatagliata (También chilena y comentado en este blog) que cuenta su duelo tras la muerte de su hijo de 5 años por una negligencia médica.


            Este tipo de lecturas me ha acercado a otras un poco indeseables como las de autoayuda que no están tan inclinadas a mi gusto pero que igualmente acepto a medias, como el libro de Joni de Joni Eareckson Tada (estadounidense), también comentado en este blog, que relata el horrible accidente sufrido a la joven edad de 19 años, cuando se tiró un piquero en la playa, se golpeó y quedó tetrapléjica. Ese libro era un tanto evangelizador, ella es muy cristiana y obviamente su religión le ayudó a superarse a sí misma.


            Esa esta última línea es que sigue Una vida sin límites de Nick Vujicic, pero a diferencia de Daniela o Joni él no tuvo un accidente, si no que nació así, por lo que su perspectiva es interesantemente diferente al de ellas, pero, como Joni, es igualmente evangelizadora, y está más inclinada a motivar y ayudar a las personas con sus problemas personales tomándose él mismo de ejemplo con su vida y sus experiencias ¡si él puede hacer todo esto tú también! Ese estilo. De hecho en el mismo libro aparece Joni, pues se conocieron y asociaron para la caridad. No por nada Nick trabaja dando charlas motivacionales y viajando por el mundo haciendo innumerables actos de este tipo.


            Pero aunque parece que estoy hablando peyorativamente del libro, lo cierto es que me motivó igual… caí pos. Es cierto que tomé muchas cosas positivas del libro y gracias a él tu perspectiva se vuelve más agradecida de la vida que tienes, además de impulsarte a tomar acciones en las cosas que quieres cambiar y que quizás no te atreves, en mi caso quizás estudiar algo más ¿quién sabe?


            Pareciera que es un libro recomendado a personas que se sienten mal y perdidas, pero no crean, todos estamos un poco así; nos hacemos los fuertes pero a todos nos hace bien leer una cosilla así de vez en cuando. Así que cuando mamá o amiga x te regale un libro así dale una oportunidad, o al menos a este libro, que es cierto, motiva. Magia de Nick. 


¡Comentarios se agradecen!

sábado, 2 de junio de 2018

El hombre en busca de sentido Viktor E. Frankl


El hombre en busca de sentido

Viktor E. Frankl


Tras leer Claus y Lucas inmediatamente (y por azares del destino) llegó a mis manos este pequeño libro que decidí leer al tiro dado que comparte la temática de la guerra con C y L.


El libro está separado en dos partes, la primera trata de un ensayo psicológico de la propia experiencia del autor (un psiquiatra judío) en un campo de concentración de la segunda guerra mundial, así que analiza su propia experiencia, el de los guardias, el de sus compañeros, etc. por lo que es muy interesante leer esta fase de la historia desde esta perspectiva.

            La segunda parte trata de los conceptos básicos de la logoterapia, teoría psicológica hecha por el autor en base a su experiencia y supervivencia  a Auschwitz. Evidentemente este psiquiatra ha sido influido por el existencialismo de su época pero su teoría es una salida positiva de éste mismo. Y aunque sea muy complejo resumir la teoría tanto en el mismo libro como en esta entrada, igual que el título la teoría de la logoterapia apunta a la búsqueda de sentido de los pacientes, más allá del psicoanálisis y sus interpretaciones a veces demasiado abstractas para muchos, la logoterapia busca el sentido esencial que mueve al paciente a seguir con vida, en el sentido de asumir su propia responsabilidad en sus acciones y modo de vida. Una vez encontrado lo que da sentido a tu vida puedes avanzar a vivir mejor.


            Hace mucho que no leía un libro de psicología, psicología para un público general, la razón principal de esto es que no me gusta el camino que tomó la psicología actual de escribir tanto libro de autoayuda, creo que se vuelve demasiado simplista para mí y este libro se salva de aquello.

            Creo que no es un libro muy difundido pero si llega a sus manos, o mejor aún, se sienten un poco perdidos en su vida y no quieren un simple libro de autoayuda sería bueno que le dieran una oportunidad a esta obra, que posee además el interesante filtro de los campos de concentración, un tema siempre interesante.

¡Los comentarios se agradecen!

jueves, 4 de enero de 2018

Un hijo no puede morir de Susana Roccatagliata


El libro.

Este libro se editó el año 2000, hace casi ya 18 años, mucho tiempo, yo habré tenido menos de 15 años la primera vez que leí sobre este libro en un apartado de una revista que me gustaba hojear para enterarme de libros interesantes (era una joven algo inquisitiva parece porque no recuerdo mucho) pero nunca pude olvidar este libro y pasando los años lo tenía presente para comprar ya sea por internet o físico si es que lograba encontrarlo, y lo encontré, 18 años después lo encuentro en una feria e inmediatamente lo compro, lo leí en una noche, literalmente una noche entera.


La autora.

Susana Roccatagliata es descendiente de abuelos italianos inmigrantes que buscaban oportunidades en Chile tras la primera guerra mundial, periodista y cara de la televisión (que yo no recuerdo porque era muy chica o ya no veía t.v.), en el año 1986 su estable vida da un giro cuando su hijo Francisco, que le faltaba muy poco para cumplir los 5 años muere tras un procedimiento médico, es entonces cuando funda Renacer, una agrupación para padres en duelo inspirada en otras organizaciones de ese tipo a lo ancho del mundo. El año 2000 escribe este libro (cuando su proceso de duelo está superado) tomando su propio testimonio y el de otros padres de su organización para dar apoyo y consejo a otros padres en duelo y a personas que quieren darle apoyo a un amigo que está pasando por esto y no saben cómo, también aprovecha de promocionar unos interesantes proyectos de ley a favor de los padres en duelo, e incluso tiene una lista practica de lo que ayuda al proceso de duelo y lo que no al final del libro.


El caso.

En el año 1986 se dirige con su hijo Francisco a que le hagan un procedimiento ambulatorio, una especie de radiografía en que iba a ser necesario inyectarle un líquido de contraste tras una anestesia. Francisco siempre fue un tanto alérgico, había tenido alergia alimenticia a la leche desde que había nacido, y eso explicaría que haya tenido un shock anafiláctico a causa del líquido de contraste, un hecho extremadamente raro pero posible y que terminó con la vida del pequeño niño que a pesar de los esfuerzos del equipo médico no pudieron reanimarlo.

            Hubo algunas irregularidades en el procedimiento, el médico de cabecera se fue dejando al resto del equipo realizar el examen, no sabremos si eso habría significado una diferencia. Tampoco hubo buen tacto en el momento del hecho mismo en la clínica ni posterior, pero ¿quién sabe cómo reaccionar en un momento así? La autora solo se percató que algo iba mal al notar demasiado movimiento, se alertó finalmente cuando vio a una enfermera salir llorando del pabellón, ella la sostiene y le pregunta qué ha pasado, pero ella no es capaz de decirle nada. Entonces entra y encuentra a su hijo muerto y solo en la camilla, esto porque el equipo había salido, para notificar, para huir de la situación, o anda a saber. El caso es que ella encontró a su hijo muerto e hinchado por el shock solo y fue un momento muy traumático. Al rato mandaron a un cura pero éste al verla así prefirió dejarla sola, luego fueron a darle unos calmantes que rechazó con violencia.

            Finalmente llegaron más familiares y ella pudo hablar con el médico en jefe de la clínica quien le explicó que el caso fue muy raro, “Uno en un millón” más que consolar a la madre la hizo sentir peor, su hijo se había transformado en una estadística. Siquiera le ofrecieron un teléfono, así que ella salió a llamar a su madre a un teléfono público. No se tomaron acciones legales.


El duelo.

Todo proceso de duelo es diferente, depende del tipo de pérdida  (la de un hijo en este caso) y del tipo de persona que está en duelo, es decir, que todos serán diferentes pero básicamente recorren los siguientes procesos: el primero de shock e incredulidad, el segundo el de tomar conciencia de la pérdida en el sentido de la ausencia; el tercero es un periodo de desorganización, desesperación y aislamiento en que la persona solo quiere estar con su propio dolor; y la última etapa es la aceptación, pero no desde la resignación sino desde el renacimiento de uno mismo, vivir con ello, superarse aunque no se olvide nunca al hijo perdido.

            Esto es solo una visión panorámica del proceso de duelo en los padres, hay que considerar como dije anteriormente que depende mucho de la persona, algunas viven más una etapa que otra, como también hay procesos de duelo que nunca cierran y eso es un duelo complicado u anormal; en el libro hay una lista para reconocer si una persona puede pasar por un duelo complicado, además que siempre se anima al apoyo profesional sea cual sea el caso.


Demás casos.

Así como depende del tipo de duelo y de la persona propiamente tal para vivir diferentes procesos de duelos, también dentro de duelo por pérdida de un hijo hay diferentes casos, en el libro además del caso de Francisco que fue una negligencia médica, se atestigua un caso de muerte por enfermedad terminal a causa del cáncer de una pequeña niña, por accidente de automóvil de un joven, de inmersión de un pequeño niño, por homicidio (muy complejo no solo por ser un niño si no porque el hecho se convierte en público y judicial), por suicidio y la muerte del hijo único.


Más allá de los padres.

Hay que agregar que hay una sección especial que toma el duelo desde los demás integrantes de la familia, estos son testimonios de parte de los abuelos (a los que les afecta doblemente por el sufrimiento de sus propios hijos, además de enfrentarse a la desilusión de la discontinuidad de su legado), de los hermanos (que viven con la consecuencia de la sobreprotección posterior de los padres sobre ellos, y la cruda conciencia temprana de la muerte) y de los tíos, entre otros.  


La fe.

Era esperable que un libro que trate sobre duelo debía tomar el tema de la fe y la religión, como el otro libro que leí este año de superación personal de Joni (la chica que quedó parapléjica después de un accidente, hay una entrada en el blog por si les interesa).

            Yo como atea respeto que las personas tomen la religión como apoyo porque como atea es así cómo lo entiendo, mi empatía lamentablemente es limitada en ese sentido.

            Hay una sección dedicada a esto en el libro. Es un camino recomendable junto con el tratamiento profesional para llevar el luto. Además que paralelamente se revela que es muy común que precisamente por la muerte de un hijo muchas personas terminan alejándose de la religión y con recelo a dios.


Proyectos de ley.

Otro punto interesante del libro, es que su autora aprovecha de promocionar unos proyectos de ley de la agrupación Renacer, el primero es una modificación al Código del Trabajo para los padres que hayan perdido un hijo menor a 18 años, se les amplié si permiso de duelo de 10 días, no 1 como es actualmente. Además de solicitar un fuero laboral de seis meses, esto para que no puedan despedir a padres que hayan perdido un hijo, dado que el shock y el mismo proceso de duelo significa muchas veces problemas laborales y un despido y consiguiente desempleo solo empeora la situación.

            Ahora, si bien estuve en contacto con Renacer para enterarme del proceso de estos proyectos, no obtuve respuesta, e internet no ayudó demasiado. Encontré una tesis de la Universidad Académica sobre el duelo parental que trabajó junto con Renacer, de la alumna Daniela Concha (2008), en ella se informa que un grupo de diputados de diferentes partidos de izquierda eran los responsables de llevar este proyecto de ampliación de días por duelo, y un fuero laboral de 8 meses, además de modificaciones respecto a las isapres.

            Además de esto, ayer mismo se promulgó la Ley Sanna que garantiza el acompañamiento justificado de padres a sus hijos con enfermedades graves, como cáncer terminal, un caso recurrente en el duelo parental.

            Del proceso de los demás proyectos tendré que mantener mi investigación en pie.


Mi problema.

Aquí va un tema delicado y probablemente un poco estúpido de mi parte, pero además de todo el respeto que tengo para el libro, su autora, y los involucrados en los demás testimonios, me costó un tanto empatizar del todo porque son muy ABC1 o clase alta xD no es por una discriminación clasista ni resentimiento social (creo xD) pero es que me cuesta empatizar simplemente, de hecho el testimonio que más me conmovió fue precisamente el de un caballero humilde (el único así en el libro) al que se le murió su hijo y no tenía mucho dinero, el trato que le dieron fue definitivamente diferente comparado a los demás padres, a él le dijeron directamente que era mejor que su hijo muriera porque si hubiera sobrevivido no podrían costear los gastos, también tuvieron problemas con comprar un ataúd y un espacio en el cementerio, etc. cosas que a mi parecer son incluso más realistas, versus demás testimonios donde los padres estaban en clínicas, con mausoleo familiar y con viajes a cabañas al extranjero para vivir su luto. Incluso recuerdo el testimonio de una madre que había perdido a su hija por el cáncer, y ella misma reconocía la pena de los demás padres que no tenían dinero para el tratamiento de sus hijos a diferencia de ella.

            En fin, es solo algo que me pasó con el libro, no digo que un luto tenga más “calidad” que otro, todos son diferentes y eso mismo enseña el libro, pero fue algo que me pasó y ya está.


Valoración y recomendación.

A pesar de lo comentado anteriormente el libro me gustó mucho, está muy bien hecho y se recomienda su lectura a todo el mundo, no solo a los padres que hayan perdido un hijo sino a todos para que aprendamos a valorar la vida y su fragilidad, y también para aprender cómo relacionarnos con la muerte y con gente en proceso de luto.

            El libro critica mucho el cómo vivimos la muerte como tabú y nos enseña cómo explicarlo a los niños, lo cual es un hecho muy complejo dado que ellos son literales y muchas veces los adultos no sabemos cómo explicárselos. Frases como “está en el cielo” o “está dormido” no funcionan con los niños y solo trae confusión, hay que ser directo, “su cuerpo dejó de funcionar” es la mejor forma de explicarlo a un niño, no hay que ocultar el llanto frente a él, y hay que vivir el proceso de duelo con él y no aislarlo pensando que es para mejor. Por supuesto es un tema muy interesante.

            En fin, valoremos la vida y vivamos los procesos de la mejor manera posible.




 ¡Comentar es gratis, espero leerlos!

martes, 20 de junio de 2017

El Tila: Un psicópata al acecho


El Tila

Un psicópata al acecho

Costanza Cristino, Daniela Rosales, Fernanda Varela y Noelia Zunino


La última lectura periodística que leí fue este libro, de hecho está en la colección Tal cual del que también forma parte Solos en la noche que profundiza el caso de Daniel Zamudio, joven homosexual que fue asesinado por supuestos neonazis y del que también he escrito en mi blog.


            Cuando compré el libro hice la típica exploración de edición como primer paso antes de leerlo, me llamó la atención que esta segunda edición haya sido después de 6 años de la primera dado que, como ustedes saben, las ediciones suelen ser inmediatamente después de la primera aprovechando el boom de ventas y tal; pero el mismo libro me dio la explicación: ese año (2016) salió una película sobre El Tila, y claro que aprovecharon, lo cual no tiene nada de malo aunque da un poco de risa, lo mismo ha ocurrido con otras obras, aún recuerdo esa edición de obras completas de María Luisa Bombal que salió curiosamente cuando el mismo año se estrenó una película sobre ella (muy buena por cierto), de hecho una edición mostraban la portada de la película, era muy obvio.


            Lo segundo que me llamó la atención es que fueran 4 los autores de la obra, el paratexto del libro (es decir, lo externo fuera de su contenido como por ejemplo la reseña de contraportada) me informó claro, que las autoras eran compañeras de universidad (el típico grupito de amigas) y que de hecho el libro comenzó como un trabajo universitario que luego fue profundizado y apoyado (no diré nada de sus apellidos jeje).


            Como el libro de Zamudio de Rodrigo Fluxá (algún día me encontraré un Pérez) las autoras se hicieron con el archivo y buenas fuentes desde la PDI, entre otras, y entrevistas por lo que el contenido del libro estaría bien avalado.

            Y ahora sí el contenido: creo que este libro se hacer pebre al SENAME, es decir, refleja lo complejo de la rehabilitación en un caso tan destructivo como el de Roberto Martínez (apodado El Tila), y no es que su fin primero sea joder a esta institución, pero es inevitable mostrar cómo sin importar los muchos esfuerzos y seguimientos que se hagan tal parece que la reinserción social es imposible… lo cual es muy triste.

            El Tila fue parte de la institución desde que era púber, de hecho hacen un interesante análisis de cómo trabajaban las cárceles en los 80, era la crema, jóvenes y niños eran mezclados con los adultos delincuentes por lo que hubo una especia de “contaminación” y estados de riesgo (en el libro se habla de violaciones colectivas a niños, hasta ese extremo) en los que El Tila estuvo envuelto, fue toda una generación, niños que incluso no estaban envueltos en la criminalidad pero que eran alejados de sus familias por tribunales y puestos ahí aunque ellos no hubieran cometido ningún delito, un hecho realmente lamentable, y sí, lo diré: efecto de la dictadura, fue ese “gobierno” el de la brillante idea de dejar esas instituciones a privados, que tras ver lo poco lucrativo del asunto los devolvió al estado y quedó la crema, todos a la cárcel, esa fue la solución.

            Años después estos grupos fueron separados entre jóvenes y adultos, criminales y no, con vistas a penas que fueran fuera de la cárcel para evitar este contaminante cruce. El Tila fue parte de estas instituciones, pasó por todas ellas y por todas sus fases, de hecho el libro refleja cómo fue premiado varias veces por las actividades artísticas y culturales que el SENAME realizaba (incluso aparece en una fotografía con Sebastián Piñera) actividades de teatro, pintura, música y poesía. Luego el mismo libro nos desilusiona mostrando que todo ese grupo ganador de poesía que luego de hecho lanzó un disco con apoyo de músicos nacionales murieron, sea en balacera, actividades de droga, en fin, todo en ámbitos delictivos, es decir, no se pudieron rehabilitar, como El Tila.


            Lo bueno de esta segunda reedición de hecho es que te muestra los últimos cambios hechos a esta institución con el fin de hacerla más eficiente, pero tal parece que es imposible, no por culpa de la institución si no que... ahg, cómo cambiar a alguien que está tan destrozado y su mente tan psicótica. Incluso una joven del SENAME se llevó al Tila a su casa, a darle educación, un techo, le buscó trabajo y aun así él terminó violando y matando, quemando a una joven en un basural, para terminar muerto en una cárcel ahorcado.


            Se recomienda su lectura a los que quieren ver la realidad por más cruda que sea, pero no a los que no quieren perder las esperanzas de la rehabilitación y la reinserción social, que tras leer este libro, se pensaría que es casi imposible.

Nota: libro que hace muy buena compañía a Solos en la noche, representación de que las instituciones fallan, ¿pero inevitablemente fallan? Lo dejamos a criterio.


Nota 2: el SENAME actualmente está siendo juzgado por tráfico de niños. 

viernes, 3 de febrero de 2017

Comentario de Mujer busca mujer de Constanza Godoy F.



Hace apenas dos años apareció este libro con un gran boom mediático con entrevistas y reseñas televisivas que no es algo que cualquier libro puede tener la suerte de tener, especialmente considerando que es un libro que desvela parte de la comunidad LGBT, a propósito del libro de Zamudio que comentamos hace unos días. El mismo libro tiene una presentación en la portada que lo resume todo:

La historia real de una mujer casada y con hijos que descubre su homosexualidad.

Este libro me recuerda un poco a lo que pasó con la película Secreto en la montaña, efecto muy positivo aunque simplicista un poco, como si antes no hubiera habido películas homosexuales (para muchos esa peli es la única), algo parecido ocurrió en Chile con este libro, por supuesto que existen más libros sobre homosexualidad, especialmente lésbica; pero que no se me malinterprete, es bueno este libro como fue buena la película, desvela a la comunidad LGBT fuera de esta misma comunidad que es algo difícil porque normalmente estos libros y pelis solo quedan dentro de los mismos LGBT y no se abre, precisamente lo que es necesario para luchar contra la discriminación y aumentar la aceptación de la sociedad; esto más aún en Chile un país generalmente en contra de la comunidad, aunque eso mismo suene feo.

Pero de lleno en el libro, la autora escribe tan bien como una persona bien educada (es arquitecta y aunque suene clasista de una posición social alta), pero no suficientemente bien como una escritora consolidada, ignoro si fue apoyada por un coescritor, sospecho que sí. Pero en sí no es malo, es decir en calidad estética por supuesto que no tiene demasiadas estrategias, hay algunos juegos de diálogos, transcripciones de correos electrónicos, pero más que eso sigue cumpliendo su fin testimonial, con relatos de infancia que conmueven y hacen empatizar su vivencia a lo largo del libro, que es su fin.


Uno al leer el libro puede comprender el dolor que la autora siente, ante la necesidad de ser mujer, de ser madre pero no ser esposa, se logra comprender esto tan complejo, una mujer que esperó durante años antes de aceptar su orientación sexual, dado que siempre siguió el camino que sabía, suponía, correcto y natural, matrimonio, hijos, una vida profesional, pasaron años intentando no divorciarse, años de terapias hasta poder aceptarlo con mucha pena y dolor, aparte de aceptar e intentar darse esta nueva oportunidad de amar, y claro, ella nunca fue parte de la comunidad LGBT, es definitivamente, una madre común y corriente que siempre tuvo este bichito que fue aumentando hasta hacerle un tedio la vida.


Qué bueno que se dio esta nueva oportunidad, recomiendo sus entrevistas en televisión, muy conmovedoras, y repito, me alegra que una producción testimonial como esta logre salir de la comunidad y produzca empatía a la sociedad.

Finamente ¿por qué se llama así este libro? Porque a autora comenzó su propia exploración a través del internet, con la busca mujer busca mujer y así se dio cuenta que no estaba sola. 


Esta es una muestra de xilografía hecha por la autora, una técnica artística hecha con madera y tinta.

lunes, 10 de agosto de 2015

"El fin de la inocencia" de Juan Carlos Cruz

OPINIÓN/COMENTARIO/RESEÑA (?)

El fin de la inocencia
Mi testimonio
Juan Carlos Cruz

Dos impactantes citas para comenzar:

 >> - Saca la lengua – me ordenó, acercando sus labios a los míos, a la vez que comenzó a tocarme por todos lados. Me pasó la mano por mis genitales, me acariciaba ahí mientras me hacía tocar mi lengua con la de él. Torpemente obedecí, paralizado de miedo y horror.

            Después, el padre Fernando pronunció las palabras del perdón haciendo señal de la cruz sobre mi cabeza y me abrazó. Temblando, me levanté y salí de su cuarto. Me fui a llorar a alguna parte solo. <<


>> Cuando “el santo” estaba de buen humor, Juan estaba en el quinto cielo. Cuando, por ejemplo, se le prestaba atención, reaccionaba igual que un gato cuando uno lo regalonea. Solía rodear con el brazo a Karadima y apoyar la cabeza en su hombro; Karadima le acariciaba el lomo y a veces le daba un beso. Paternal, pensaba yo en aquellos días; asqueroso, pensaría tiempo después. Al borde de ronronear, Juan se las ingeniaba para atraer la atención de Karadima, y resultaba muy extraño ver a dos hombres grandes en un intercambio cambio cariñoso. Se reía como una niñita escolar en presencia de Justin Bieber. Me pregunto cómo le irá ahora en la subcultura de las Fuerzas Armadas. <<

Llegue a esta historia real por haber visto la película que antes refiero y tiempo después encontré este libro a buen precio, libro que salió apenas el año pasado (2014) por lo que es muy reciente.

Juan Carlos Cruz es uno de las 3 víctimas que denunció valientemente al cura Karadima de sus abusos sexuales a menores de edad y a adultos jóvenes a través del miedo, la dominación y el control, casi como lavado de cerebro. Sin embargo, son desconocidos la cantidad de víctimas que pudo haber abusado Karadima.

A lo largo de su testimonio no sólo expone su abuso sexual, sino también la dominación y el chantaje de la que se vio preso de manera psicológica y en su modo de vida, personalmente, veo lo que hizo Karadima como una secta no cristiana sino más bien puramente  perversa, el cura había planeado un escenario tan enorme donde los poderes políticos y de las autoridades eclesíasticas estaban en la palma de su mano, un simple ejemplo de esto es su macabro actuar de mover hilos para que sus víctimas a futuro fueran obispos o altos cargos eclesiásticos ¿qué mayor chantaje que deberle a un hombre tu estatus, tu poder? Finalmente Karadima tenía centenares de ojos que observaban a sus víctimas, partes de estos espías también eran víctimas moviéndose bajo su control, aquí no se desvela abuso sexual, sino simple lavado de cerebro.

Junto con esto lo que mayormente se desvela en este libro es la sospechosa lentitud de las autoridades eclesiásticas en actuar, son muchos los extraños motivos que pudo generar esto, primero que el mismo Karadima movió sus hilos para que nada saliera a la luz ni se avanzara en la investigación, o segundo y más malicioso es pensar que la naturaleza misma de la iglesia como isntitución alimenta el silencio y encubrimiento de estos horribles crímenes pero sin detenerlos tampoco, hecho que vemos en miles de casos a lo largo del mundo de curas pedófilos. Así se ve que vale más salvar una institución, incluso la misma iglesia, que salvar a las víctimas y posibles víctimas de abuso sexual infantil.

Tuvo que salir un artículo en el afamado New York Times para que el caso tomara real movimiento en Chile, cuando ya se llegó a la justicia del estado y no de la iglesia.

Finalmente hay que decir que lamentablemente como muchas cosas que ocurren en Chile pasando por su injusta justicia, Karadima quedó libre aunque se reconocieron los cargos de abuso sexual, está tranquilo viviendo en una parroquia… quién sabe lo que hará allá, aunque peor fue el veredicto de las autoridades eclesiásticas que tiernamente lo condenaron “a una vida de penitencia” oh! Y no puede hacer misas, cosa que sigue haciendo pero a mí no me importa.

Muy recomendado es el reportaje hecho en Informe Especial de este caso, programa al cual lucharon intensamente las autoridades eclesiásticas para que no saliera pero lo logró de todas formas; en este informe el autor del libro, Juan Carlos, nos relata por ejemplo cómo daba la bienvenida a nuevos jóvenes al círculo de Karadima, contando maravillas de él para atraerlos mientras por dentro sólo rogaba en su mente: “¡Váyanse! ¡Váyanse ahora que pueden! ¡Yo ya estoy atrapado”.

También muy recomendada la película “El bosque de Karadima” donde se desvela este control mental que logró Karadima con sus víctimas, tanto que los siguió abusando hasta la adultez a pesar de que éstos tenían matrimonio e hijos.

Personalmente espero seguir leyendo sobre este caso tan interesante e incluso, de cierta manera, aún en boga; pero tengo una única pregunta para el autor que no creo que me conteste nunca pero no pude evitar preguntármelo:

¿Por qué incurrió primero a la iglesia católica buscando justicia? Debe ser que como yo no soy cristiana peco(?) de ignorancia pero apenas el autor dijo que tomaría medidas judiciales sobre su abuso yo pensé que iría a la justicia estatal, por así decirlo, pero fue con las autoridades eclesiásticas, y entonces me enteré de que existía una, pero uno primero iría con la policía directamente, no lo sé, como dije no soy cristiana pero la justicia eclesiástico dejó incluso mucho más que desear comparada a la justicia chilena laica, propiamente tal, de todas formas.


Sin más que agregar, muy recomendado. 

miércoles, 22 de julio de 2015

¿Sabía usted el caso sin resolver del sacerdote Rimsky Rojas? (Chile, 2011)

(A raíz de mi última lectura – que ya comentaré – comencé a investigar un poco sobre este caso de desaparición, preocúpense).

Lo curioso es que él no fue la víctima si no el presunto victimario en la desaparición del joven Ricardo Harex (17 años) en 2001, el sacerdote era rector de su colegio en el momento de su desaparición.


15 años sin resolver...

Muchas cosas extrañas ocurrieron a lo largo de este caso sin resolver en Chile:

- desde acusaciones de abuso sexuales cometidos por el cura (desde 1985),

- desde el obvio encubrimiento por las autoridades eclesiásticas que lo único que hicieron fue "moverlo" por el sur de Chile a diferentes ciudades (quedando curiosamente incluso como encargado de hogar de menores),

- hasta el extraño "accidente" en que sus perros dejaron casi sin vida a un joven (de 12 años),

- sumándose la muerte de un testigo clave que dijo haber enterrado el cuerpo de un joven junto y por presión del sacerdote y otros dos hombres una noche (testimonio jurado en fiscalía), muerte ocurrida menos de un mes después de declarar…

- más otro testimonio de quién dice que el cura con 3 jóvenes fue a revisar un video de seguridad de una tienda cercana la noche después de la desaparición de la víctima (testimonio jurado en fiscalía),

- y finalmente... el "suicidio" de este cura el 2011...

Nada resuelto, el joven sigue desaparecido, y tanto como testigo clave como posible culpable muertos... a menos que no sean los únicos implicados.

¿Esos dos hombres existieron, existen? ¿Había detrás una cadena de relaciones turbias?

Tal vez nunca lo sepamos, otra cosa que normalmente ocurre en Chile.