Vida de una
geisha de Kiharu
Nakamura
En mi insaciable obsesión de leer libros de geishas
escritos por geishas, finalmente leí este libro tan difícil de conseguir
(principalmente porque no está en internet como digital, así que lo mandé a
pedir a España y por allá) en fin, el caso es que ya lo he leído, recién,
recién, y estoy en la fase de ¿ahora qué haré con mi vida? xD bueno, aquí un
comentario ahora que está fresco.
De
hecho este libro no lo consideraría mi favorito, creo que mi favorito sería Geisha de Liza Dalby, y eso que éste no
es un libro 100% narrativo, sino una interesante combinación de texto
expositivo, jugando con la narrativa subjetiva, lo cual se agradece. Pero ¿por
qué este libro no me gustó tanto, siendo que fue escrito por una japonesa y
además geisha? Son varias las razones, y no es que el libro sea malo, si no que
mis expectativas fueron directamente para informarme sobre las geishas, y
aunque la autora es una viva imagen de la cultura japonesa como representante
de ésta en el extranjero (en especial en Norte América), a lo largo del libro
no toma del todo el asunto de ser geisha, como vida de una geisha en sí. De
hecho planeo releer las primeras 100 páginas que es donde yo siento que de
verdad habló de lo que consiste ser una geisha y esa vida en sí, y el libro
tiene 370 páginas…
Pero
en cambio, es una interesante (y me atrevo a decir, completa) visión histórica
del periodo antes, durante y después de la guerra, mostrando una realidad
realmente cruda. De hecho, el libro está dividido en 3 partes, la primera
muestra más el mundo de las flores y los sauces, que es como se le llama al
mundo de las geishas en Japón; la segunda parte es sobre la época posterior a
la guerra donde la autora nos relata la cruda lucha por sobrevivir,
literalmente escapando al campo mientras los bombardeaban con su hijo cargando
en su pecho (literalmente, en serio) de verdad es una visión dramáticamente realista.
Y por último, la tercera parte nos relata de su vida en América del Norte,
donde se desempeña en innumerables trabajos, casi la mayoría asociado a ser
consultora de la cultura japonesa, desde ser modelo en kimono, a ser asesora de
ópera para Madame Butterfly. Ella ha conocido a un montón de gente, ha vivido
muchas cosas y es sumamente interesante su vida, aunque no hable sólo de ser
geisha. Por eso seguro este libro está incluido en la colección: “testimonio de
mujer” en el libro que llegó a mis manos.
Pero
hay otra razón por la que no me gustó demasiado, aunque no puedo decir que sea
malo, es un asunto de perspectiva, y es que me molesta que tire tantas flores a
Norteamérica, o más simplemente dicho, a los norteamericanos, siento que
denigra demasiado a Japón al admirar tanto a los norteamericanos en esas
comparaciones tan sucesivas con Japón, no me considero patriótica, pero me
causa cuidado. Pero yo puedo entender también el por qué ella es más feliz en
América del Norte, y es que ella es diferente a las japonesas en general, ella
tiene más personalidad de americana, por eso es más feliz allá. A ella no la
detiene por ejemplo el estar con un hombre menor que ella, siendo que en Japón
eso no hubiera funcionado, o en América ella puede dar charlas en Universidades
sin problema a pesar de ser geisha y sin ser académica, en Japón eso sería
imposible, ese tipo de cosas ella admira de América y por eso es más feliz ahí.
Otra
parte muy interesante, y este párrafo es ya un SPOILER DETEC, es la parte en
que ella al fin puede traer a su hijo a América del Norte, y uno como lector se
alegra tanto como la autora cuando lo cuenta, recordando claro todo el
sacrificio que ella hizo durante la guerra y después de esta para mantener a su
hijo, y todo lo que se ha sacrificado en América para traerlo. Pero él la
rechaza, la odia. Es dramático, y lo más increíble que es real, pasó, es su
biografía.
Y así,
innumerables hechos del libro te sorprenden y retuercen la moral y el estómago,
pasan muchas cosas, de verdad una vida llena de vivencias.
La
estructura puede chocarte un poco, en especial la primera parte, hasta me hace
pensar que está mal constituido, ya que este libro se hizo a base de cartas
autobiográficas que le escribía la autora aun editor que las arreglaba para
hacer los libros (las 3 partes), por lo que es un poco extraño leerlo, en
cortos tan poco relacionados entre sí, sin una coherencia claramente narrativa,
pero bueno, son cartas autobiográficas, hay que leerlas así.
Y
bien, si gustan dar un vistazo a la historia entre guerras desde el punto de
vista de una mujer valiente y aventurera, además de querer sentir todos los
idas y venidas de una lucha incansable y un camino tan largo en la vida entre
países, viajes, amores y desamores, dolores, trabajos y gente que va y viene,
este libro puede ser lo dramático como lo suave que quieran ver, después de
todo, así es la vida de toda mujer. Un hermoso vistazo a lo femenino, desde una
geisha que ha vivido, de verdad, increíbles historias.
(A propósito, murió hace más de 10 años, el 2004, con
90 años de edad, en New York.)
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